01/08/2011
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Desconfío
Uso Gmail como cuenta de mail personal. Utilizo la plataforma de mail de Google para mi empresa al igual que todos los docs y servicios adicionales que brinda Google Apps. Utilizo google.com como página de inicio de todos mis navegadores y es el buscador que siempre utilizo tanto en la notebook como en el Iphone. Uso Google Analytics para analizar el tráfico de todos los sitios web que desarrollo. Utilizo Google Maps para saber dónde queda todo lugar al que debo ir y no conozco, no solo en la notebook sino en el iPhone también. Utilizo la plataforma de YOUTUBE tanto para compartir mis videos como para ver otros videos. Antes de irme de vacaciones uso Google Earth para ver los lugares que visitaré. Y podría seguir...
No me imagino mi vida sin Google y toda su plataforma. No puedo imaginarme. No sólo en lo personal, sino en lo laboral.
Lo increíble es que todas estas plataformas las utilizo "gratis", no pago nada por utilizarlas, ni un solo peso.
Creo que lo más innovador de Google no es cada una de sus plataformas, sino el hecho de romper el paradigma en la forma de hacer negocios que lleva adelante:
"Darle a la gente todos los servicios gratis, consolidar el tráfico web monopolizando a nivel mundial la distribución de la información en internet de forma gratuita y ganando dinero a través de la publicidad".
Una estrategia de negocios revolucionaria en un mundo revolucionado por la tecnología. Dos revoluciones juntas, no sólo la revolución de la tecnología y el desarrollo en manos de Google, sino una forma de hacer negocios diferente, totalmente disruptiva. La economía de la gratuidad como la definió Chris Anderson.
Pero, hace tiempo vengo pensando en el riesgo que esto implica.
No me gusta ningún monopolio. No me gusta el monopolio en los negocios ni el monopolio del pensamiento, no me gusta.
Me gusta el debate, el intercambio de opiniones, la competencia. Esto es lo que hace crecer a las sociedades. La competencia siempre hace mejor a quienes compiten, desde el último hasta el primero, sin competencia la evolución se transforma en involución.
Me dan miedos los monopolios, y cuanto más grandes más miedo me dan, porque limitan la libertad y la libertad es lo único que garantiza la igualdad de las personas; a mayor libertad mayor igualdad.
¿Quién puede competir hoy en día con Google? ¿Quién podría estar dispuesto a invertir en una empresa para ser la opción de Google? Con el nivel de desarrollo, aprendizaje y consolidación de tráfico mundial que logró Google no creo que ningún inversor crea viable hoy día comenzar la cruzada de ganarle tráfico en alguna de las plataformas que ya desarrolló.
Uds. dirán "bueno pero Google se lo ganó trabajando, invirtiendo y con visión, acción e inteligencia" ¡Si, lo sé! Es obvio y tengo esa contradicción que me gusta el caso de éxito de Google, me resulta admirable lo que lograron, pero no deja de darme miedo, no dejo de pensar en lo que puede suceder si un día "Google se enoja".
¿Cuáles son mis miedos?
Varios:
- Si un día Google decide cobrar por el uso de sus plataformas habrá mucha gente que no podrá pagar y ello generaría una barrera de entrada al acceso a la información generando así una desigualdad de conocimiento en una masa importante de personas.
- Si un día Google es comprada por un gobierno como el de Mubarak, el conocimiento y control de la información que tiene Google, o mejor dicho la posibilidad de analizar millones de datos privados que tiene hoy Google puesto en manos de quien no tiene como valor central la libertad, creo que es preocupante. Y en microeconomía me enseñaron que como toda empresa es vendible, toda empresa es comprable.
- Si un día la empresa Google considera que X religión, ideología, posición política, etc. debe ser aceptada por encima de cualquier otra y comienza a editar información del buscador, o comienza a eliminar determinados blogs, noticias con información no afín a esta posición, estaríamos frente a una situación de censura previa y pérdida en la libertad individual.
Si sólo dependemos de la buena voluntad de los directivos de Google, quiero saber en manos de quién estoy. Quiero saber quiénes son, cómo piensan y qué planes tienen para el futuro con todo lo que están desarrollando.
Mi viejo me enseñó desde muy chico lo siguiente: "Cuando alguien te quiera regalar algo, desconfiá. Siempre desconfiá".
Yo desconfío.
¿Vos?

